Me encanta fumar. No me interesa que me
pueda morir por ello. Si es autodestructivo, como cualquier vicio. Me encanta
no lo puedo negar. Fumaría en cualquier situación, si pudiera fumaría
bañándome. Debe ser por eso que no me gusta bañarme, porque no me gusta dejar
de fumar. Me encanta prender un cigarrillo con la colilla del anterior. Me
encanta el cenicero lleno, desprendiendo ese olor a tabaco rancio. Me encanta
encontrar un cigarrillo usado, prenderlo y saborear su historia. Me encanta
oler la ropa al final del día y sentir que tiene el aroma a 10 atados juntos. Que
voy a hacer, me encanta fumar. Y debe ser por eso que no me gusta en lo que se
esta convirtiendo el mundo. ¿Espacios libres de humo? ¿A quien en su sano
juicio se lo pudo ocurrir algo tan abominable? Si no hay nada mas lindo que
entrar en una habitación llena de gente y casi no poder ver por el humo de sus
cigarrillos. En verdad, es una lástima en lo que se está convirtiendo este
mundo.
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